Los mangakas son los artistas y escritores japoneses que crean los mangas. Ellos se encargan de diseñar los personajes, desarrollar la historia, dibujar las escenas y dar vida a todo el mundo que vemos en un manga. Ser mangaka es un trabajo muy exigente, ya que normalmente deben publicar capítulos de forma semanal o mensual, lo que implica largas horas de dibujo, planificación de la historia y poco tiempo de descanso. Muchos mangakas trabajan solos o con un pequeño equipo de asistentes que les ayudan con detalles como fondos, sombreado o entintado. Algunos también colaboran con otros artistas, como ocurre en One Punch Man, donde ONE creó la historia y Yusuke Murata se encarga de la ilustración. En la cultura japonesa, los mangakas son muy respetados, ya que su trabajo ha dado origen a historias que han tenido un impacto mundial, convirtiendo el manga en una de las formas de entretenimiento más populares del planeta.
Yusuke Murata es un reconocido ilustrador de manga japonés, famoso por su increíble nivel de detalle y su estilo dinámico en las escenas de acción. Es ampliamente conocido por ser el dibujante de One Punch Man, donde llevó la historia creada por ONE a otro nivel visual. Su trabajo se caracteriza por trazos muy limpios, composiciones cinematográficas y una gran atención a los detalles en los personajes y las batallas. Antes de One Punch Man, también trabajó en otras series importantes como Eyeshield 21, donde ya destacaba por su talento artístico. Gracias a su estilo, Murata es considerado uno de los mejores ilustradores de manga de la actualidad.
Gege Akutami es un mangaka japonés conocido por ser el creador de Jujutsu Kaisen, una de las series más populares del manga moderno. Su obra destaca por su estilo oscuro, sus batallas intensas y personajes con gran profundidad emocional. A pesar de su éxito mundial, Akutami mantiene un perfil muy reservado y casi nunca aparece en público. Una de las razones principales por las que no muestra su rostro es porque prefiere mantener su vida personal en privado y evitar la atención mediática, enfocándose únicamente en su trabajo como creador. Además, como muchos mangakas, utiliza representaciones simbólicas o caricaturas de sí mismo en entrevistas o apariciones, en lugar de mostrar su identidad real. Esto es común en la industria del manga, donde varios autores prefieren permanecer anónimos para proteger su privacidad y reducir la presión pública.